martes, 27 de diciembre de 2016

Hace dos años.

Hace dos años me dijo que quería ser un gran diseñador, tener un buen empleo y ser feliz en su área de trabajo...
Todo se basaba en una superación unipersonal.
Lo ví, era feliz, era independiente, era joven y era hermoso.
Era todo lo que quiso ser, antes de conocerme a mi.
Me conoció, lo conocí. No formé parte de su presente ni formé parte de su pasado.
Sólo fuí una acompañante a sus labios tibios y a su tenue amabilidad.

Quise dar una vida por él, le entregué todo  e incluso más de lo que tenía. Quedé tan vacía de amor y de sentimientos bonitos porque todos decidí dárselos a él.

Sus ojos verdes eran mi razón para respirar. Su cabello castaño era el motivo de mis sonrisas. Era simplemente él, el hombre al que entregué dos largos años de mi vida.

Él sólo tuvo una acompañante que hiciera labores de mucama en su vida. Nunca hubo un te quiero, nunca hubo algo más que la fogosidad del primer mes. Inclusive ya el sexo me hacía sentir vacía. Él no sentía nada, yo lo amaba pero realmente me quemaba su falta de calor.

Sus ojos me miraban cansados. Sabía que no me quería junto a él, pero no quería botarme. El sabía que yo no tenía a dónde ir.

Una mañana decidí ir a su trabajo, quería ver cómo podía ser con sus compañeros. Me acerqué desde la ventana y lo ví sonreír. Un estudio de diseño puede ser tan alegre.

Nunca había sonreído así, al menos no conmigo.

Era un hombre feliz en el trabajo, pero infeliz en casa.

El mundo se me desgarró al darme cuenta que él lo había logrado.

Había cumplido todos sus sueños, y que yo había abandonado mis sueños por él.

Él había logrado su vida, y al lograrla se había desligado de mi.

Yo por el contrario detuve mi vida, me había desligado de mi, para estar junto a él.

No es un juego de dos.

Fui y he sido todo lo que te hace feliz, inclusive decidí cambiar y mantener una metamorfosis impuesta solo por amor a ti.
Eres un hombre de aventuras, libertad y aires contrarios a la monogamia. Eres fan de la libertad y practicante del libertinaje.
Así me enamoré de ti, aunque siendo desconocedor de todas estas cosas, las sé luego de tenerte y me toca aceptarlas.
Yo, alguien con valores fijos, monogamia sexual y el simple sentimiento de creer que si estoy contigo y estoy enamorado de ti, no necesito a más nadie.

No soy alguien que necesite visitar muchas camas para sentir placer sexual. Con visitar tu cama, ya sea manteniendo coito o simplemente viendo una película ya siento placer y felicidad.

Entiendo que quieras experimentar, tener relaciones y probar distintas camas, quizás no puedo llenarte sexualmente o tiendo a aburrir. Creí que era tan fogoso como para ser el único, pero no.

Así que empecé a modificarme.
Cambié mis pensamientos.
Entré en un volcán de emociones, quedando callado y en momentos con ganas de decir algo que no podía porque no tenía palabras, gritos empañados de silencio, obteniendo presión a mis palabras porque ni yo mismo sabía cómo debían ser dichas, toqué al diablo y al abrazarlo justo cuando quemaba mi piel me dije a mi mismo: "sólo debo aceptar".

Me hice daño tratando de no herirte porque el amor que creo conlleva a hacer feliz al ser al que amas y comprendí que somos distintos y entre dolor y desgarre por quemaduras oí la voz del diablo y de una manera electrizante decía: "tú también puedes jugar"

Ser infiel a mis ideales, ¿buscar afecto en otras camas?, ¿tomar el sexo como ejercicio cardiovascular?

Me estoy sumergiendo en aguas espesas, torrentes calientes y oscuras que aunque me desgarran internamente me llevan a un mundo de cosas desconocidas, quizás estar del lado de tus pensamientos puede llevarme a áreas distintas, puntos en los que quizás pueda herirte.

Pero tú quieres jugar, y según entendí... Esto no es un juego de dos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

No sé.

8:18pm

No sé, tampoco quiero saber.
Realmente me siento perdido.
No quiero creer que quizás sólo soy alguien momentáneo que sólo ocupa el lugar de alguien que tristemente no puede estar.
Te amo, pero no quiero que me ames de una manera impuesta.
No quiero que me ames porque a quien amas no puede estar.
Sólo quise sinceridad.
Sólo quise amarte.
No sé qué haré con mi vida en este momento.
No sé, pero yo dejé todo por ti.
Creí que lo habías dejado todo por mi.
Me dueles. Me duele haber visto cosas que realmente partieron mi alma con unos pocos textos.
Te extraño, estás justo a mi lado y te siento tan lejos.
Vacíos. Ya sé que no piensas en mí, en mis labios lo piensas a él, en mi cuerpo lo sientes a él.
Soy alguien que se encuentra suplantado a quien no puede estar.
Lo siento.
Quisiera ser aquél al que amas, pero no puedo, el habita en otro hombre, y ese hombre no soy yo.
Sí, verdades.
Leí tu teléfono celular. Fue involuntario. Únicamente me dirigía a darte un abrazo y mi mirada quedó justo frente la pantalla de tu móvil y leí.
Leí mensajes que no quería.
Leí te quiero.
Leí te extraño.
Leí que lo extrañabas a él.
Leí muchas cosas que no debí.
Sólo entendí que él estaba lejos.
Pero yo también estaba lejos, y lo dejé todo por ti.
Pero ahora siento que tú me dejarás a mi para irte por él.
Lo siento, pero ahora mismo no sé ni qué hacer.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Tengo miedo.

Tengo miedo de perderte.
Tengo miedo de ver como te alejas de mis brazos y poco a poco sentir como el calor de tus manos se va y regresa el frío a mi piel.
Tengo miedo de los otros, de quienes son mejores que yo, de quienes pueden enamorarte.
Tengo miedo del tiempo, tengo miedo de las distancias.
Tengo miedo de que no quieras verme, yo siempre querré verte.
Tengo miedo de haberme aferrado a ti, estoy aferrado a amarte.
Tengo miedo de temer.
Tengo miedo de estar lleno de ellos, de quienes aparentan estar felices por nosotros.
Tengo miedo de aquel que no nos conoce.
Tengo miedo de no tenerte.
Tengo miedo del dolor.
Tengo miedo de los besos, tengo miedo de que alguien más pueda dártelos.
Tengo miedo de no saber quién te besó después de mi.
Tengo miedo de que sientas algo por él.
Tengo miedo de las premoniciones.
Tengo tanto miedo a perderte.
Temgo miedo porque te amo.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

No llegaste.

Hoy, a las 9:30pm, en nuestro restaurante favorito, tomé una servilleta y un bolígrafo, comencé a escribir para drenar todo este dolor interno, era hora de escribirte una carta.

Mis manos temblaban, el dolor me impedía escribir bien.

Llevo puesto tu vestido favorito, el que te gusta como me queda.

"Asistí tan elegante, justo para verte.

Pero no llegaste, tocó decirte adiós.

Sigo aquí, partiendo mi corazón en millones de colores.

Acabas de morir para mi, en este momento.

Entre las flores marchitas llevo mi esperanza.

Dijiste que vendrías, dijiste que no me harías daño.

Fuiste tú quien rompió todo, fuiste tú quien destrozó mi vida.

Yo te esperé, ¿por qué no volviste?

Quiero gritar, pero ya estoy mudo.

Quiero llorar pero no tengo lágrimas.

Quiero morir, pero ya no estoy vivo.

Traté de describirte, pero ni siquiera te conozco lo suficiente para poder hacerlo.

Siento la lluvia caer, se camuflajea con mis lágrimas.

Dejo pasar el viento en tu nombre.

A cada momento se incrementa el dolor.

Hoy te digo adiós.

Estoy a punto de partir, quisiera que llegaras.

Pero no lo harás.

No te importó, no te importará.

Asistí tan elegante, veníamos a cenar.

Es la tercera vez que lo haces, nunca llegaste.

Hoy te digo adiós."

Entre lágrimas firmé la carta, todos me ven como si estuviera loca.

Yo sé que no estoy loca. Es sólo que me niego a aceptar lo sucedido, por eso no dejo de escribirte o mandarte textos.

Tengo que aceptar que no estás, que me dejaste.

Tengo que ir al cementerio a llevarte esta carta.

Ver tu lápida en vivo.

Aceptar que hace un mes, tu realmente estás muerto.

Doblé la carta y la acerqué a mi pecho, sintiendo los latidos de mi corazón.

Me levanté lo más rápido de la silla y me fui corriendo del restaurante, iba directamente al cementerio a verte.

Y corrí tanto hasta que llegué a ese lugar, por fin vi tu lápida y algo de mi comenzó a morir también.

Por fin acepté que realmente has muerto.

No llegaste.

Como quisiera estar dentro de esa maldita lápida junto a ti.

martes, 8 de noviembre de 2016

Hubo algo que murió dentro de mi.

La esperanza seguía viva, mi cigarro a medio fumar y mis labios esperaban sus besos.

Sabía que sólo me querías como tu amigo, yo seguía intentando enamorarte.

Enamorarte me haría sentir feliz.

Algunas noches solía deambular por las plazas en las que nos vimos, en las que nos besamos y en las que me sentí feliz.

Se que tú dijiste un día que en esos lugares no sentías nada por mi, pero yo si sentí.

Fuiste un patán, fuiste un imbécil.

Fuiste el prototipo de homosexual que todos comentan. Fuiste veneno en mi piel y dolor en mi alma.

¿Cómo es posible que pueda seguir amándote de esta manera?

No entiendo como eres mi aire, mi respiro y mi asfixia al mismo tiempo, eres mi risa y eres mi llanto.

Eres un maldito ser que nunca debió existir.

O quizás eres lo mejor que he conocido

Hoy fuí a aquella plaza en la que dijiste que sólo llevarías a alguien que amaras, a esa plaza a la que fuimos juntos.

Hoy te vi allí, con él.

Sentí como mi corazon se partía en mil pedazos, y de pronto...

Hubo algo que murió dentro de mi.

martes, 20 de septiembre de 2016

Muchas veces.

Muchas veces las personas van a herirte.
Las personas no están prediseñadas a hacer lo que sea conveniente para hacerte feliz.
Eventualmente van a defraudarte, van a ilusionarte y van a dejarte ir.
Somos cambiantes, somos de momentos, somos de situaciones.
Siempre tuve esto claro hasta que decidí enamorarme.
Bueno no lo decidí, simplemente pasó y no pude detenerlo.
Sabiendo que iban a romperme el corazón y que al final nada resultaría bien. Nada de esto termina bien.
Y me lancé frente a un extenso mar de sensaciones y felicidades temporales que tarde o temprano iban a hacerme daño.
Eventualmente me engañaría con un tercero.
Eventualmente me haría daño.
Eventualmente vería mis lágrimas caer y definitivamente no le importaría.
Repentinamente esto pasaría, y como era de esperarse...
Mis profecías se fueron cumpliendo, comenzó a herirme y decidí dejarlo ir.

Por eso lo maté.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Puedo caer en el amor.

No podía dejar de pensar en él. Aún viéndolo dormir frente a mi...
Era cómo dormir frente a una estatua, frente a algo que no siente, o que no sabes si realmente siente algo por tí .

El amor nos hace personas tan complicadas.

Tomé un papel y un bolígrafo, abrí el libro que le regalé y me prometió leer, y lo usé como soporte para escribir, y sobre para guardar la carta.

Si Lee el libro, la encontrará.
"4:30AM
Quisiera perder el control y hacer que te quedarás junto a mi.
Que loco estoy, ¿no?
Otra noche pensando en tí. Te juro que tengo tanto miedo, juro que nunca me había sentido así.
En este momento no puedo dejar de mirar tu rostro, la combinación perfecta que hace con tu cuerpo.
Imagino que me puedes llegar a amar como yo puedo llegar a amarte a ti.
Pero tengo miedo, no quiero salir herido de nuevo.
Hoy sólo he dormido contigo, nunca hemos tenido sexo, no hemos tenido coito, nada sexual.

Hemos hecho el amor sin uso de genitales. Sólo sintiendo tus labios y viéndote feliz ya siento el mayor placer del universo.

Tus labios son mi zona de confort favorita.

Cómo quisiera poder decirte tantas cosas...

Puedo caer enamorado esta noche, sólo si prometes no cambiar y no dejarme volver a caminar sólo.

Puedo caer en el amor si prometes caer conmigo.

Puedo caer en el amor contigo, juro que no quería hacerlo... Pero fuiste tú quien cambió el rumbo de lo que debería hacer.

Dios, sólo el amor puede sentirse de esta manera, siempre estoy recordándote.

No puedo dejar de abrazarte, besarte, quererte para mí.

Todo ha sido tan pronto, pero sé que eres nocivo, sé que no sentirás lo mismo que yo siento por ti.

Nunca nadie me ha amado como yo he amado, y tengo miedo de que así vuelva a ser.

Creo que puedo perder mi corazón está noche, dejándote aquí y caminando sólo.

Pero no quiero volver a sufrir cuando te vayas, ni quiero dejarte ir.

Supongo que si me amas volverás a buscarme, por eso dejaré la carta en un lugar que vas a encontrar fácilmente si me quieres.

Y si quizás decides nunca volver a buscarme, o quererme. Te juro que lo entenderé.

Ojalá nunca sepas que ya me hiciste caer en el amor."

Y así lo besé en los labios, guardé la carta en un libro que le regalé, y me fuí de su casa hace tres años.

Nunca me buscó.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Una carretera de alcohol.

Ha sido una larga noche acompañada de una ola de recuerdos y licores, tú, mi mujer me has dejado, con las manos vacías y un corazón que indudablemente está destrozado.
Esta ha sido una carretera de alcohol en la que he recordado cada instante de nosotros en un paso por paso.
Con las primeras cervezas recordé tus besos.
Como mis labios acariciaban tus labios de niña y tu aliento se agitaba hasta estremecer, yo fui quien te hizo mujer.
Recordar cómo reaccionaba tu piel a mis caricias.
Creí que me amabas de la misma manera en la que yo te amaba a ti.
Luego de unos vasos de ron, rememoré nuestras primeras citas a escondidas, tus padres no aceptarían lo nuestro.
Sólo para ellos haber descubierto que tuvimos cinco hermosos años de relación sería una tragedia para tu familia.
Por eso tuvimos una relación clandestina, arriesgada y llena de fugadas para poder darnos amor.
Cuatro vasos de aguardiente fuerte para afrontar la realidad.
Eras demasiado mujer para mí, me encargué de hacer que dejaras de ser una niña y fueses una mujer completa.
Decidí formarte y crearte como mujer, incluso te formé tanto que te volviste demasiado perfecta para cualquier persona, incluso para mí.
Seis vasos del whisky más fuerte del bar, sólo porque la realidad es muy cruda, la soledad me empaña la vista, juro que si no estás a mi lado se me olvida hasta como debería respirar.
¿Qué es enamorarse y no darlo todo?
 Fuiste mi mujer y mi dueña, te di todo lo que tenía y más, hasta que ya no tenía nada para darte.
Quinto shot de tequila, sigo viendo a la gente salir de este maldito bar, y
Yo sigo aquí, viendo como mi mundo se derrumbó
Y yo sólo puedo acompañar mis penas bebiendo alcohol.
Son cerca de las 4:30 de la mañana, seguro pronto nos correrán a mí y al borracho que se encuentra tirado en aquella esquina.
A mí la rabia y el odio no me ha permitido embriagarme. Maldita sea yo por ti mi vida daba, y te lo juro por lo más sagrado si una vez dije que te amaba, te juro que me arrepiento. Seguramente tenía un desvarío mental o estaba loca.
¿Cómo es posible que te hayas ido con él?
¿No se supone que éramos una pareja?

¿No se supone que éramos lesbianas?

jueves, 1 de septiembre de 2016

[PUBLICACIÓN PERSONAL] Dos años y te extraño como el primer día.

Parece mentira que ya se cumplieron dos años de tu partida repentina...

Dos años y te extraño y me dueles tanto como el primer día. Desearía poder tenerte frente a mi, nunca habrá otro tío tan único como tú...

Vives rodeando mi mente, no hay día en el que no piense en ti. A veces siento que puedo escucharte.

Espero que donde quiera que estés tu puedas escucharme. Nada se asemeja tanto al dolor desde que mi mayor dolor fue que te asesinaran, no fue que quisieras irte, estoy consciente y mi corazón me dice que luchaste por vivir.

Maldita delincuencia que abarca a mi país. Perdí a mi tío, a uno de los seres que más he amado y al único hombre de mi familia que me hizo sentir que realmente era especial, mi segundo padre, pido que dónde sea que estés, me estés escuchando, no sabes como me afecta el dolor y el saber que sólo vivirás para siempre en mi mente...

No sé rezar, no tengo fe suficiente, no siento felicidad suficiente. Llevo dos años sintiendo gran parte de mi corazón volverse inerte, desde que te fuiste nunca nada volvió a ser igual, han sido todos los días pensandote, extrañandote, negandome al vacío de tu inesperado adiós.

Algunas veces suelo entrar en tu perfil de facebook, esperando a que estés en línea y poder bromear contigo, nuestros típicos chistes...

Hoy entré a tu chat de whatsapp y vi que tu número ya tiene otro número. Quizás es un indicativo de que debo dejarte ir. No quiero dejarte ir.

Le pido a Dios que si existe verdaderamente, te permina escucharme, me permita soñarte, abrazarte, sentirte.
Me duele tanto que sólo vivas en mi mente.

Espero algún día poder verte, aunque sea soñarte, abrazarte, pedirte perdón por recordarte siempre, por no decirte te amo hasta que no quisieras escucharme. Oro de la manera en que puedo para que sepas que sigo aquí extrañandote  y amandote. Fuiste y serás el mejor tío y siempre vivirás en mi mente, mi memoria seguirá manteniendo tu voz grabada en mi.

Te extraño tanto, sólo necesito un segundo, te juro será rápido. Sólo quiero que vengas a abrazame un momento y dame fuerzas para seguir.

Vives en mi corazón para siempre.

El mejor tío del mundo, Frank Enrique Palencia Mayurel.

jueves, 30 de junio de 2016

Traté.

Viernes 30 de junio de 2006

Lugar: terraza de mi apartamento, justo dónde fue nuestra primera cita.

Hora: cerca de las 4:30 am, la verdad estoy calculando por la posición del  sol... Siento que llevo una eternidad aquí, pero no puedo moverme. Estoy tan descompuesto y desarmado que juraría que si me levanto de aquí, voy a volar en piezas, quedando sólo mi corazón inmóvil.

Vestimenta: la misma que usé el día de nuestra primera cita, de hecho estoy sobre el mismo mantel y me acompañan las mismas copas de vino, la tuya se encuentra vacía, como actualmente se encuentra tu corazón.

O al menos así lo siento.

Ese no es el punto de esta carta. El punto es que decido apartarme de tu vida, las cosas bonitas y verdaderas no siempre son duraderas.

Y tu y yo no damos para más.

Tu no puedes esperar a volver a sentir, y yo no puedo dormir a tu lado si tu no sientes. El frío de tu corazón me mantiene despierto.

Me siento con el pecho abierto, estoy inmóvil. Pero lo nuestro no puede seguir, no murió en este momento.

Murió hace mucho tiempo, pero ambos nos aferramos a la compañía. O quizás no querías herirme al dejarme.

Me hiere dejarte porque conmigo eres infeliz.

Motivo de esta carta?

Traté.

Traté de definirte en cada aspecto de mi vida como el ideal.

Lo sigues siendo, pero no eres para mi.

Traté de descubrir tus sonrisas, en este tiempo ya eran inexistentes.

Traté de sentir tu calor... Día a día se iba esfumando.

Traté de contar todos tus lunares antes de dormirte, siempre fracasé.

Traté de abrazarte una tarde de octubre, en aquellas hojas frías y tostadas, pero te sentí inmovil.

Traté de revivir lo que sentías por mi, y lo vi morir al momento.

Traté de ser afortunado por tenerte, pero aún me siento desdichado, tu partida aún no ha dejado de doler.

Traté de nunca despedirte, tu corazón me dijo adiós.

Traté todo lo ideal, traté de ser el amor de tu vida...

Te lo juro que traté. "

Puse punto y final a la carta, me levanté del suelo sintiendo que mi alma había quedado acostada en el mantel, mi corazón se sentía inmóvil.

Aún así levanté la carta, la doblé y coloqué dentro de su copa vacía, dejando llena la copa de mi dolor. Levanté mi copa y bebí todo aquel nectar con sabor a dolor, procedí a levantar el mantel llevando dentro las copas y la carta, recordando cuan elegantes y llenos de amor nos sentimos el primer día, pero elegantemente debíamos decir adios... Debía decir adiós. Su amor no era para mi.

Llegué a la esquina de la terraza, cerré los ojos y lancé aquel mantel cargado de recuerdos, dos copas, una carta y lo que parecía ser mis sentimientos y mi corazón. Di media vuelta y bajé a toda velocidad a mi apartamento.

Comencé a llorar encima de la cocina, porque justo recordé que hace dos años te fuiste, sin decir nada. Sólo tomaste tus cosas en secreto, dejando una carta que decía "No aguanto sentir más este frío, no me busques más... Este es el fin"

Y te busqué, te lo juro que traté.

Pero no te conseguí.

sábado, 7 de mayo de 2016

Luchando conmigo.

Hoy es uno de esos días en los que me duele el cerebro de tanto pensar.

De tratar de entenderte y al mismo tiempo pelear con mis pensamientos por querer pensarte.

De no comprender por qué no aceptas tus fallas, por qué yo debo buscar solución a los daños que tú hiciste.

De trarar de comprender por qué te empeñas en hacerme sentir miserable cuando quiero estar a tu lado.

Hoy luego de luchar contra mi mismo he decidido que no quiero pensarte, no quiero seguir contigo ni tampoco quiero esperar.

Hoy no hay ganas de sonreír, tampoco de quererte a mi lado.

Hoy he decidido dejarte ir.

Hoy he decidido que todo lo que decidí es una mentira.

Me encuentro peleando contra mi mismo...

Porque aún lo doy todo por estar junto a ti.

domingo, 1 de mayo de 2016

Enamorado por internet.

5 de abril de 2015

12:54pm

ENAMORADO POR INTERNET
De: usuario desconocido
Para: usted

"Hola Juan. Es Javier.

Creé este correo nuevo sólo para enviarte este mensaje, no contestes esta carta. Tampoco volveré a usar este correo electrónico. Sólo deja lo que quieras  decir en tu mente.

No te escribí desde mi correo o mi número porque para poder dejarte ir debía bloquearte de todas las redes sociales.

Se bien y comprendo que no eres para mí. Y esto vine a comprenderlo justo cuando completé el dinero que reuní todos estos meses para poder ir a verte.

Pero no tiene sentido ir a verte si yo estoy enamorado de ti, pero tú no estás enamorado de mi.

Te extraño. Pero eso no implica que deba obligarte a estar aquí o a inyectarte una dosis de amor para que sientas algo por mi.

Comprendo tu actitud y tu forma de buscar molestarte para cansarme y me alejase de ti. Aún así comprendí todas esas cosas y busqué solucionar todo para seguir contigo. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

No querías herirme diciéndome que no querías nada conmigo. Eres un gran hombre y siempre prometiste que nunca me harías daño. El daño me lo hice yo aferrándome a ti.

Ojalá no hubiese sido un enamoramiento cibernético. Ojalá viviéramos en la misma localidad. Al menos el mismo estado.

Quizás así habría logrado enamorarte.

O quizás no. Quizás mereces a alguien que no soy yo y tú y yo estamos destinados a no ser.

También sé que estás escribiéndote con alguien más.

Sabía por los "me gusta" que le dabas a sus tweets y a sus fotos. Y también sabía que tú gustabas de el.

Se también que el es de otro estado. Pero  también sé que el sí tiene la posibilidad económica de viajar al momento para conocerte.

Yo lo conozco por este medio. Así que decidí escribirle y decirle que gustabas de el. Soy muy consciente que nadie sabía que tú y yo nos escribíamos, y también soy consciente de que el gusta de ti.

Le he preguntado que tal va su conversa y cuando irá a conocerte. Le he dado las esperanzas que yo tenía para ti.

Estoy destrozado. Pero sé que debo ser feliz si tú eres feliz. Aunque esa felicidad tuya, me siembre un gran vacío.

Te quiero.

Pero sé que no eres feliz estando conmigo.

Ojalá todo se dé.

Ojalá el si pueda darte la felicidad que no puedo causar en ti.

Te mando un beso y un abrazo gigante. Y deseo que tengas la mayor felicidad de tu vida. Yo me desapareceré de ella.

También lo bloquee a él. Le dije que vendería mi teléfono. Simples excusas pero quiero que sean felices sin mi, aunque no quiero verlo. No estoy preparado para esto.

Me despido y aunque no sé si para siempre.

Te digo adiós.

Juan...

Espero que seas muy feliz"

Envié este mensaje y fue inevitable romper en llanto. Soy un cobarde que no compitió por su amor.

Sólo porque sabía que había preparado totalmente a la competencia, hasta hacerla indestructible.

Porque sabía que yo iba a perder.

No tenía su apoyo ni su amor necesario para competir

viernes, 22 de abril de 2016

Estoy cansado.

Estoy cansado de ti.
Pero no de lo que significas para mi.
Cansado de que me hagas sentir vacío y enamorado al mismo tiempo.
Cansado de que no te importe un rábano mis sentimientos.
Cansado de que aunque yo no tenga la culpa, siempre me doblegue ante ti.
Esto incluye tu temperamento forzoso y mis culpables e inútiles intentos por hacerte feliz.
Estoy cansado de mi, por querer que me quieras.
Sobretodo aquellos días en los que quiero hacer mi mayor esfuerzo para verte.
Estoy cansado de querer enamorarte y no tener una maldita respuesta.
Estoy cansado de maldecir.
Maldecir cada momento en el que me doy cuenta que no soy lo que buscas, tampoco lo que nadie busca y de no ser para ti.
Estoy cansado de mentiras y de trabas.
Aquellas que me pones cuando no admites que no quieres hablar contigo.
Estoy cansado de que te calles y no me digas que no me quieres aquí.
Estoy cansado de que no contestes mis mensajes.
Especialmente cuando necesito hablar contigo.
Estoy cansado de no cansarme de escribirte.
Esperando ver una pequeña respuesta.
Estoy cansado de intentar estar para ti...
Aún sabiendo que no quieres mi compañía.
Estoy cansado de molestarte.
Estoy cansado de que me ignores.
Estoy cansado de excusas y de ser el único que siente.
Y tu sabes a todo lo que me refiero.
Estoy cansado de que volvió a pasarme esto de querer sin que me quieran.
Siento que vivo en una ruleta, pero la suerte nunca está para mi.
Estoy cansado del mundo.
Pero no de ti.
Estoy cansado de no quererme...
Mi cariño lo deposité en ti.
Estoy cansado de mí.
Y de todo lo que no significo para ti.
Estoy cansado de no cansarme de pensar en ti.

martes, 5 de abril de 2016

Pequeña poesía: Pudimos

Pudimos ser una compañía mutua, adornada con besos.
Pudimos ser un trozo de paraíso en una habitación.
Pudimos ser algo más allá de lo imaginado.

Alguien pudo haber envidiado nuestra relación.

Es que...

Pudimos haber llegado más allá.
Pudimos ser más felices de lo que hemos sido nunca.

Pudimos ser tantas cosas que ya no podremos ser.

Quise decírtelo otras veces, quise hacerte feliz.

Esto pudo haber sido mejor de lo que imaginaste.

Pero simplemente no quisiste estar.

Ahora en algún futuro estaré viviendo con alguien, y ese alguien pudiste haber sido tú.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Síndrome de desconfianza

Creo saber cual es mi problema.
Creo saber cual es mi situación actual.
Supongo que es algo común en las personas.

Es normal tener miedo.

Cuando lo has dado todo.

Cuando cada persona se ha encargado de hacerte daño sin razón alguna.

Cuando las personas en las que confías se encargan de frenarte las ganas de seguir...

Comenzamos a tener miedo.

Quizás mi miedo sea mayor, soy alguien temeroso y aunque suene difícil de aceptar, también soy depresivo.

Ha sido una combinación un tanto explosiva como base.

Síndrome de desconfianza, aquel que surge cuando sientes que aquel que quieres te va a fallar.

Cuando no crees en una disculpa sincera.

Cuando sientes que todos son iguales a los demás.

Cuando no ves diferencia en quienes te hacen daño y quienes aún no han manifestado lo que te harán.

Cuando piensas que te harán daño cuando quizás estés equivocado.

Yo llamo a esto el síndrome de de desconfianza adquirido.

Adquirido porque fue debido a la base de todo lo que me ha pasado.

domingo, 6 de marzo de 2016

Día de clima y pensamiento lluvioso

Hoy desperté cerca de las 6:20am

Hay bastante fío, por suerte dormí con un jersey que me mantuvo abrigada. Una luz gris se asoma por la ventana... Por lo visto está lloviendo.

Me levanté de la cama y me acerqué hasta la persiana, la levanté y dejé que la luz de un cielo gris y unas gotas de lluvia muy pesadas entraran en modo de visualización  decorando la vista y generando una lluvia de pensamientos tristes hacia mi.

Creo que ha sido el resultado de todos los problemas internos que he venido ocultando hasta el punto de explotar.

Nunca he sido una persona alegre.

Pero...

Últimamente he estado más triste de lo normal.

He sentido que nada en mi vida ha tenido algún sentido, que en serio soy de esas personas que nacen para hacerlo todo mal.

Que nadie necesita, nadie ama, nadie extraña ni nadie se da cuenta de que están.

Pero bueno, esta sensación ha aumentado sólo este día.

Todos tenemos estos días.

Días en los que nos sentimos más mal que el resto.

Días en los que he estado tan triste como para querer no haber nacido...

Hoy es un día de esos.

De esos días en los que me pregunto;

¿Por qué fui el espermatozoide más rápido?
¿Acaso mi única virtud ha sido ser el espermatozoide más veloz?

Pienso que quizas no debí haber llegado de primero, no era el mejor o el más calificado para tener una vida. Sólo soy  yo... Una perdida de oxígeno.

Quizás si algún otro espermatozoide hubiese llegado antes que yo, mis padres estarían más orgullosos.

Pero no se pudo, me tocó nacer a mi.

De pronto sonó la alarma de mi teléfono, era hora de arrancar el día.

Me levanté a ponerme mi peluca que estaba cerca del armario y a ponerme unos tenis y unos jeans.

Los días de quimioterapia siempre se me hacen difíciles.

lunes, 8 de febrero de 2016

Todo se ha ido.

Recuerdo que antes de conocerte había dejado mis vicios.

Mi único vicio actual eras tú.

Me gustaba tenerte cerca, encontrar el punto en el que nuestra compañía podía hacer que dos simples personas llenaran una habitación.

Tus labios eran mi mejor lugar para descansar.

Todo era tan mágico.

No entiendo como llegamos a estar en algo tan trágico.

Entre peleas nuestro mundo quedó infectado.

Las rosas se han marchitado, mis vicios han regresado.

Tus gritos han aumentado, tus vicios te han consumido.

Ya no somos vicios del uno al otro, somos una droga que no hace su efecto al consumidor. Hemos caido en la muerte de la relación.

De ser magia pasamos a una tragedia inaudita.

He intentado recordar el calor de tus labios mientras veo caer la ceniza de mis cigarros.

Siento la infección de nuestro mundo, ya nosotros dos no llenamos la habitación.

Todo ha estado tan cambiado.

Ya nuestros brazos entrelazados no son el mejor lugar para estar.

Ya no recuerdo ni como llorar.

¿El amor ha muerto?

No he querido pensarlo, entre lágrimas secas y gritos vivos es más difícil pensar.

Esto es tan trágico.

Hemos encontrado que la vida puede seguir aún estando muerta.

Es tan tarde para decir que podríamos buscar una solución.

La destrucción a nuestro mundo ha llegado a un punto que es insalvable.

Me destruí, te destruiste, nos destruimos.

Amor, nos hemos perdido.

No sé si aceptar el fin y la muerte de esto sirva de algo.

Me voy queriéndote pero con seguirdad en que esta relación está muerta, ninguno de los dos quiere salvarla.

Viendo cómo todo está en ruinas y ninguno busca solucionar nada.

Viviendo como ratas entre escombros, cuando ninguno de los dos somos roedores.

Amor, mereces algo mejor.

Amor, merezco algo mejor.

Es momento de irnos también.

Lamentablemente todo se ha ido.

viernes, 5 de febrero de 2016

Alguien me dijo...

Alguien me dijo que yo debía ser una mala persona...
Alguien que confunde crudas verdades con malas acciones.

Alguien me dijo que mis razones hablando de amor eran incorrectas. Ese alguien no conocía lo suficiente de amor.

Alguien me dijo que yo había sufrido demasiado y que alguien llegaría a mi vida a hacerme sentir mejor. No necesito a alguien más...

Alguien dijo que debía cambiar mi perspectiva de la vida. Alguien no sabe que los tercos no cambiamos de opinión.

Alguien me dijo que debía dejar de ser yo. Alguien no sabe que no debe ser el.

Alguien me dijo que ignorara las opiniones de los demás... Ese alguien era yo.

La vida me ha llevado a pensar que algunas cosas no valen la pena.

Que tampoco importa mucho lo que alguien te diga por tus opiniones con respecto al amor.

Creo que hemos sido bastante débiles y dependientes.

No es necesario tener a alguien a tu lado para ser feliz.

No es necesario tener a quien besar cada día, los besos no alimentan ni te mantienen sano, son sólo roces de labios acompañados de sensaciones comandadas por el cerebro.

No es necesario" hacer el amor", son simplemente uniones de sexo basadas en placer y necesidades de compañía.

La espina dorsal no se alimenta de sexo.

Para mi las relaciones son aquel pretexto para no sentirte solo.

Sentir ternura, besos, abrazos y cariño de alguien ajeno. Pero no vale de nada sentir esto por parte de alguien más, si no te amas a ti mismo.

Por eso es que decidí dejar de buscar amor. Decidí dejar de enfrascarme en esos sentimientos de necesidad hacia alguien que no nació pegado a mi lado, alguien que no es para mi.

Nadie es para nadie, no tenemos títulos de propiedad en las personas.

Por eso aprendí que debo estar solo.

Alguien me dijo que estaba equivocado.

Alguien me escuchó decir que en algún momento el aprendería a pensar como yo.

Aún no he conocido alguna relación que después de muchos años sean totalmente compatibles, que sean felices o no hayan caído en la monotonía. Todos caen, al tiempo se entiende que nadie es  una pieza fundamental del otro. Sólo son apegos y compañía.

Yo prefiero disfrutar mi soledad. No necesito a una pareja como pretexto para no sentirme solo.

No necesito ternura o cariño.

Sólo necesito mantener la única relación positiva existente en los seres humanos.

La relación con nosotros mismos.

En esa no necesitamos a alguien, no necesitamos ternura...

Ni "cariñitos".

Sólo necesitamos ser y aceptar a nosotros mismos.

Y si alguien pregunta quién les dijo sobre este fallo sobre el amor.

Digan que ese alguien fui yo.

martes, 2 de febrero de 2016

Uno... Dos... No podía haber un tres.

Estos eventos siempre son confusos, llenos de situaciones y lágrimas ocultas. Momentos que nadie conoce su situación exacta, pero muchos lo han vivido.

Caminé por la habitación y de pronto mi compañero me volteó lentamente dándome un papel, seguido de unas palabras...

"Esta hoja es la única pista que quedó de el..."

La tomé, y entre un suspiro sabiendo lo que venía... Comencé a leer aquello que parecía ser una carta.

"Uno era yo.

Otro era el.

De ser uno... Pasamos a ser dos.

Pero todo terminó, terminamos en unas gotas de cenizo y final de una no fantasía.

Sabía que el no sería bueno para mi.

Sé que el no es bueno para mi.

Pero no puedo evitarlo. No puedo soportarlo más.

No quiero aceptar que el se ha ido. No puedo soportar que me ha dejado.

Con el me perdía y no podía recordar quien era yo... Sólo podía recordar y saber quien era cuando estaba con el.

Ahora sin él, me he perdido a mi, y también perdí al ser que era cuando estaba con el.

Quisiera correr a el y preguntar...

¿Me quieres aún?

Pero eso no tendría ningún sentido.

Con el todo era siguiente al nivel de ser feliz.

Como flashes van cayendo mis recuerdos felices al estar con el.

Mis palabras salían solas, sus besos me alimentaban acompañado.

Ahora mis palabras quedan dentro, mis labios morirán de hambre solos, sólo lo quieren a el.

Fui tan feliz con el...

Pero así fue, así ya no es.

Quisiera tomar el teléfono y llamarlo.

Quisiera gritarle que venga y besarlo, unirme a el en un encuentro mágico en el que su piel y la mía se fusionasen en uno sólo.

Cantando con sus besos de melodía.

Cambiando nuestros sentidos, uniendo amor con sonrisas.

Malditas adicciones y necesidades.

De no ser por ellas no te habría perdido.

Ahora yo soy adicto a ti.

Y no puedo tenerte.

Ahora quiero partir a buscarte...

Cuanto me duele que hayas muerto."

Y luego de uno, dos inyectadoras, el joven que redactó la carta...

también había muerto.

Y así en Uno... Dos... No podía haber un tres.

A menos que ese tercero... Fuese un forense.

viernes, 22 de enero de 2016

El y yo

El y yo fuimos ese tipo de relaciones incumplidas que quizás no sean relaciones amorosas ni amistosas.

Sólo de esas relaciones que no tienen una definición base, de esas que sólo pueden definirse cómo un nosotros confuso.

Es tan clara cómo el agua y tan difícil de leer cómo un lenguaje desconocido.

No fuimos amigos, no fuimos pareja. Fuimos un proceso interrumpido de un amor que no pudo nacer.

Sólo porque el tenía miedo de quedar destruido, aunque los dos estábamos en ruinas.

Sólo nuestras cenizas estaban aprendiendo a confiar y a apreciar los sentimientos de cuerpos ajenos que empezaban a querer desde cero...

O por lo menos de mi parte así lo fue.

El ha detenido el proceso de conocerlo, de conocerme, de conocernos.

Fue como arrancar un bello capullo de rosa antes de verlo florecer...

Sólo por querer evitar que la flor quedase marchita.

El era un hombre con tanto miedo, yo era alguien que quería darle tanta seguridad.

Ambos éramos seres tan fríos, yo estaba dispuesto a crear calor.

A crear un lazo donde yo pudiese ser la pega para curar sus heridas.

Estaba mentalizandome a darle las piezas rotas de mi corazón para sólo completar el suyo.

Definitivamente no valió la pena.

Decidió partir y seguir adelante, decidió finalizar al seco todo aquello que comenzaba a sentir.

Decidió dejar mis labios secos y mi corazón desolado.

Decidió darme un adiós sin retroceder.

Y definitivamente se ha ido.

He hecho un testeo a mis pensamientos, a mis motivos obligatorios para aceptar su partida e indudablemente entrar a una verdad que se siente cómo las peores maneras de defraudarse... El y yo no existimos... Él se ha ido.

Pero que el se haya ido ha sido lo peor, la verdad es que lo peor es que si el decide volver, yo lo estaré esperando

Esperando con una seguridad casi absoluta de que no volverá.

Esperando sabiendo que el es feliz estando libre.

Esperando con la seguridad de saber que el nunca esperará por mi.

El y yo nunca existimos.

El y yo... Sólo seremos un "El" libre, y un" Yo" esperando por "El".

Aunque siendo sinceros... No sé por cuanto tiempo.

Espero no sea tanto...

Así sea la imposible idea de que el vuelva...

O que yo decida irme.

Nunca fuimos El y yo.

miércoles, 20 de enero de 2016

¿Intentar?

Intentaste continuar...

Intentaste seguir a mi lado, aún después de ser sincero conmigo y decirme que no veías un futuro en esto.

Intentaste sentirte vivo y avivar una llama que jamás ha estado viva en ti.

Sigo contigo esforzándome por darte esa visión que te hace falta, ese suspiro y sentimiento de amor que necesitas sentir para estar a gusto.

Intenté llegar a tu corazón.

He hecho hasta lo imposible por enamorarte, hasta tratar de introducirte todo aquello que siento por ti. Todo aquello bonito.

Intenté llenar de amor y calentar a ese corazón de tempano de hielo.

Pero tratando de llenarte a ti... Me estoy vaciando a mi. Vaciando porque te estoy dando todo el amor posible.

Todo el amor que quedaba en mí, luego de unos malos amores...

Intenté ser lo mejor y darlo todo, incluso te dí más de lo que podía dar nunca.

Pero resultaste ser otro más de la lista de agregados al desvalorizar sentimientos.

¿Intentar valió la pena?

Eres uno más en la lista de quienes habían roto mi corazón. Pero esta vez fuiste tú quien enamoró mi corazón m, lo rompió y se llevó las piezas.

Intentar es inútil.

Partiste pero tu cuerpo se quedó a mi lado. No quedó rastro vivo de aquel hombre que me hizo llevar su alma en mi ser, aquel hombre que me hizo sentir más allá de la piel.

Intentar no es finjir.

Ya no sientes nada por mi, y sigues a mi lado sólo por compañía.

Yo no quiero intentar más.

No quiero obligarte a que estés aquí.

Y aunque una parte de mi está triste y vacía, la otra parte me dice  que eso me pasa por entregarlo todo y confiar...

Confiar en el amor.... Una maldita arma de doble filo.

En cual debo creer?

En quien debo confiar?

O quizás deba dejarte ir, aunque eso implique quedarme sin sentimientos.

Pero...

¿Intentar?

viernes, 15 de enero de 2016

Espejismo color azul.

Te vi...

Te sentí

Te besé.

Nos besamos.

Fuiste una semana que me hizo sentir que estaba vivo. Que entre tanta parte muerta en mí, había una parte que seguía viva.

Fuiste las sonrisas que no había sentido en años, fuiste un amor acelerado y una pasión increíblemente desmedida, sin tomar riesgo de aquel grave error.

No somos nada, pero se sintió como un todo.

Fuimos una locura de pasión, una ternura infantil, una complicidad acelerada, fuimos un sueño casi irreal.

Fuiste un espejismo, un espejismo color azul.

Azul porque eres masculino, por tu cabello y por tu sentir.

Sentir que quizás sea frío como témpano de hielo, yo lo sentí cómo el más grande calor.

Espejismo porque creí tenerte y sólo fue imaginario.

No sé.

No tengo certeza si te tengo.

No tengo seguridad de que quieras estar a mi lado.

Es mejor pensar que eres un espejismo y te has ido de mi vida, quizás vueltas y luego te vayas.

O quizas vueltas y te quedes para siempre.

Quizás no vuelvas nunca...

En este momento verdaderamente no se si es mejor no pensar.

Sólo quiero apartarme y que te des cuenta que estás tomando una buena decisión al apartarte de mi.

No soy bueno ni para mi mismo, quizás por eso todos suelen dejarme.

No te diré nada, de igual manera tu corazón ya ha partido.

Tu corazón jamás estuvo junto a mi.

No quiero tu lástima.

No quiero que pienses que soy dulce y bueno.

No quiero que pienses en mi como si fuese alguien a quien no quieres hacerle daño.

Ni quiero tampoco que pienses mal de mi.

No se ni que quiero que pienses.

Sólo quiero tener alguna certeza de si estarás o si ya te fuiste.

Mi pequeño espejismo color azul.

Hombre de noches pasajeras.

A mis 22 años podía decir que siempre fui una mujer inteligente.

Siempre fui una mujer orientada en todo.
Siempre mantuve firmemente que mi dignidad debía ser un punto primordial en mi vida.
Siempre juré que yo no caería en errores de jóvenes inocentes.

Pero lo conocí a el.

Tenía 24, era rockero, bastante desaliñado. Tenía todo lo que nunca me había gustado en un hombre... Pero a mi no me importaba eso, me importaba el.

Tenía cierta complicidad con la libertad y paz interior con la vida, una sonrisa inocente que podía derretir hasta al corazón más frío... Hasta el mío.

Una manera de mover sus ojos y hacer tu corazón palpitar cual mil caballos de fuerza.

Su voz eran dulces cántaros angelicales. Una lluvia de placer auditivo. Y no diré que lo amé... No se puede amar a alguien en menos de dos semanas.

Eso fue justo lo que duramos. Dos semanas.

Dos semanas en las que sin ser nada, lo fuimos todo. Fuimos todo lo que siempre tuve miedo de ser.

Estuvimos juntos. Nunca creí que podría hacerlo tan pronto, y siendo prácticamente una primera vez, nunca supe que el sexo se podía disfrutar tanto.

Fui la culpa que todos pueden dar, fui quien accionó rápido a deseos del cuerpo. Estaba ilusionada, estaba flechada y creyendo en que podíamos tener una historia de amor.

Yo quería estar junto a el en esta "historia de amor"
Pero no era así. No podía ser así...

Luego de esa larga y pasionaria noche, aquel hombre desaliñado que me hizo ver villas y castillos... Se había ido. Se había ido y obviamente no quería volver.

Se fue siendo dulce y aún así yo sabía que no volvería.

Le escribí...

Lo llamé...

Lo busqué...

Pero a ese hombre se lo había tragado la tierra.

Era un hombre de aquellos que llaman "hombres de noches pasajeras".

Era de aquellos hombres que buscan tener una noche sexual y después partir. Esfumarse cómo una noche de un rápido verano. Huir del amor y relaciones cual nerviosismo contra el compromiso o sentimiento de amor real.

Hombre de noches pasajeras que había roto mi corazón.

Ese hombre no me había enamorado por completo, pero había logrado inyectarme amor en unos pocos días.

Hombre de noches pasajeras había partido para no volver, aún así... Dejando su olor impregnado en mi.

Y sin saber que pasaría con el, conmigo. O con un nosotros efímero...

No puedo odiarlo

No puedo sentir rencor.

Sólo puedo recordarlo y culparme por ser una idiota.

Sólo no me escogió como la mujer de su vida.

Sólo no quiso una vida junto a mi.

Soy una idiota.

Una gran idiota que pasó una noche...

Con un hombre de noches pasajeras.

martes, 12 de enero de 2016

Mini Post: Dos suicidas generando vida.

El...

El era tan distinto al resto.

Era tan contrario al sistema.

Tan sencillo como complejo.

Nunca fue de ese tipo de hombres con una vida sencilla.

No tuvo una escapatoria fácil a todo lo que tuvo que vivir.

No fue alguien con una familia común.

No era alguien que se sintiese cómodo estando en casa.

El era un intento suicida, siempre intentó y quiso morir.

El no pudo, y a pesar de sus intentos, no pudo morir.

Y ella...

A Ella le gustaba tomar café amargo en la mañana.

Ella nunca sintió amor.

Ella solía ser neutra, también solía ser reservada.

Ella solía caminar sola por las calles.

Ella solía sentirse sola aún estando rodeada de miles.

Ella solía desear por las noches estar muerta.

Ella era distinta.

Ella también era una suicida que no pudo morir.

Ellos...

Ellos se conocieron y el chispazo fue instantáneo.

Ellos conocieron el amor a primera vista.

Ellos no sabían sus pasados suicidas.

Ellos sólo querían amarse.

Ellos sólo querían ser dos suicidas generando vida.