jueves, 30 de junio de 2016

Traté.

Viernes 30 de junio de 2006

Lugar: terraza de mi apartamento, justo dónde fue nuestra primera cita.

Hora: cerca de las 4:30 am, la verdad estoy calculando por la posición del  sol... Siento que llevo una eternidad aquí, pero no puedo moverme. Estoy tan descompuesto y desarmado que juraría que si me levanto de aquí, voy a volar en piezas, quedando sólo mi corazón inmóvil.

Vestimenta: la misma que usé el día de nuestra primera cita, de hecho estoy sobre el mismo mantel y me acompañan las mismas copas de vino, la tuya se encuentra vacía, como actualmente se encuentra tu corazón.

O al menos así lo siento.

Ese no es el punto de esta carta. El punto es que decido apartarme de tu vida, las cosas bonitas y verdaderas no siempre son duraderas.

Y tu y yo no damos para más.

Tu no puedes esperar a volver a sentir, y yo no puedo dormir a tu lado si tu no sientes. El frío de tu corazón me mantiene despierto.

Me siento con el pecho abierto, estoy inmóvil. Pero lo nuestro no puede seguir, no murió en este momento.

Murió hace mucho tiempo, pero ambos nos aferramos a la compañía. O quizás no querías herirme al dejarme.

Me hiere dejarte porque conmigo eres infeliz.

Motivo de esta carta?

Traté.

Traté de definirte en cada aspecto de mi vida como el ideal.

Lo sigues siendo, pero no eres para mi.

Traté de descubrir tus sonrisas, en este tiempo ya eran inexistentes.

Traté de sentir tu calor... Día a día se iba esfumando.

Traté de contar todos tus lunares antes de dormirte, siempre fracasé.

Traté de abrazarte una tarde de octubre, en aquellas hojas frías y tostadas, pero te sentí inmovil.

Traté de revivir lo que sentías por mi, y lo vi morir al momento.

Traté de ser afortunado por tenerte, pero aún me siento desdichado, tu partida aún no ha dejado de doler.

Traté de nunca despedirte, tu corazón me dijo adiós.

Traté todo lo ideal, traté de ser el amor de tu vida...

Te lo juro que traté. "

Puse punto y final a la carta, me levanté del suelo sintiendo que mi alma había quedado acostada en el mantel, mi corazón se sentía inmóvil.

Aún así levanté la carta, la doblé y coloqué dentro de su copa vacía, dejando llena la copa de mi dolor. Levanté mi copa y bebí todo aquel nectar con sabor a dolor, procedí a levantar el mantel llevando dentro las copas y la carta, recordando cuan elegantes y llenos de amor nos sentimos el primer día, pero elegantemente debíamos decir adios... Debía decir adiós. Su amor no era para mi.

Llegué a la esquina de la terraza, cerré los ojos y lancé aquel mantel cargado de recuerdos, dos copas, una carta y lo que parecía ser mis sentimientos y mi corazón. Di media vuelta y bajé a toda velocidad a mi apartamento.

Comencé a llorar encima de la cocina, porque justo recordé que hace dos años te fuiste, sin decir nada. Sólo tomaste tus cosas en secreto, dejando una carta que decía "No aguanto sentir más este frío, no me busques más... Este es el fin"

Y te busqué, te lo juro que traté.

Pero no te conseguí.

sábado, 7 de mayo de 2016

Luchando conmigo.

Hoy es uno de esos días en los que me duele el cerebro de tanto pensar.

De tratar de entenderte y al mismo tiempo pelear con mis pensamientos por querer pensarte.

De no comprender por qué no aceptas tus fallas, por qué yo debo buscar solución a los daños que tú hiciste.

De trarar de comprender por qué te empeñas en hacerme sentir miserable cuando quiero estar a tu lado.

Hoy luego de luchar contra mi mismo he decidido que no quiero pensarte, no quiero seguir contigo ni tampoco quiero esperar.

Hoy no hay ganas de sonreír, tampoco de quererte a mi lado.

Hoy he decidido dejarte ir.

Hoy he decidido que todo lo que decidí es una mentira.

Me encuentro peleando contra mi mismo...

Porque aún lo doy todo por estar junto a ti.

domingo, 1 de mayo de 2016

Enamorado por internet.

5 de abril de 2015

12:54pm

ENAMORADO POR INTERNET
De: usuario desconocido
Para: usted

"Hola Juan. Es Javier.

Creé este correo nuevo sólo para enviarte este mensaje, no contestes esta carta. Tampoco volveré a usar este correo electrónico. Sólo deja lo que quieras  decir en tu mente.

No te escribí desde mi correo o mi número porque para poder dejarte ir debía bloquearte de todas las redes sociales.

Se bien y comprendo que no eres para mí. Y esto vine a comprenderlo justo cuando completé el dinero que reuní todos estos meses para poder ir a verte.

Pero no tiene sentido ir a verte si yo estoy enamorado de ti, pero tú no estás enamorado de mi.

Te extraño. Pero eso no implica que deba obligarte a estar aquí o a inyectarte una dosis de amor para que sientas algo por mi.

Comprendo tu actitud y tu forma de buscar molestarte para cansarme y me alejase de ti. Aún así comprendí todas esas cosas y busqué solucionar todo para seguir contigo. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

No querías herirme diciéndome que no querías nada conmigo. Eres un gran hombre y siempre prometiste que nunca me harías daño. El daño me lo hice yo aferrándome a ti.

Ojalá no hubiese sido un enamoramiento cibernético. Ojalá viviéramos en la misma localidad. Al menos el mismo estado.

Quizás así habría logrado enamorarte.

O quizás no. Quizás mereces a alguien que no soy yo y tú y yo estamos destinados a no ser.

También sé que estás escribiéndote con alguien más.

Sabía por los "me gusta" que le dabas a sus tweets y a sus fotos. Y también sabía que tú gustabas de el.

Se también que el es de otro estado. Pero  también sé que el sí tiene la posibilidad económica de viajar al momento para conocerte.

Yo lo conozco por este medio. Así que decidí escribirle y decirle que gustabas de el. Soy muy consciente que nadie sabía que tú y yo nos escribíamos, y también soy consciente de que el gusta de ti.

Le he preguntado que tal va su conversa y cuando irá a conocerte. Le he dado las esperanzas que yo tenía para ti.

Estoy destrozado. Pero sé que debo ser feliz si tú eres feliz. Aunque esa felicidad tuya, me siembre un gran vacío.

Te quiero.

Pero sé que no eres feliz estando conmigo.

Ojalá todo se dé.

Ojalá el si pueda darte la felicidad que no puedo causar en ti.

Te mando un beso y un abrazo gigante. Y deseo que tengas la mayor felicidad de tu vida. Yo me desapareceré de ella.

También lo bloquee a él. Le dije que vendería mi teléfono. Simples excusas pero quiero que sean felices sin mi, aunque no quiero verlo. No estoy preparado para esto.

Me despido y aunque no sé si para siempre.

Te digo adiós.

Juan...

Espero que seas muy feliz"

Envié este mensaje y fue inevitable romper en llanto. Soy un cobarde que no compitió por su amor.

Sólo porque sabía que había preparado totalmente a la competencia, hasta hacerla indestructible.

Porque sabía que yo iba a perder.

No tenía su apoyo ni su amor necesario para competir

viernes, 22 de abril de 2016

Estoy cansado.

Estoy cansado de ti.
Pero no de lo que significas para mi.
Cansado de que me hagas sentir vacío y enamorado al mismo tiempo.
Cansado de que no te importe un rábano mis sentimientos.
Cansado de que aunque yo no tenga la culpa, siempre me doblegue ante ti.
Esto incluye tu temperamento forzoso y mis culpables e inútiles intentos por hacerte feliz.
Estoy cansado de mi, por querer que me quieras.
Sobretodo aquellos días en los que quiero hacer mi mayor esfuerzo para verte.
Estoy cansado de querer enamorarte y no tener una maldita respuesta.
Estoy cansado de maldecir.
Maldecir cada momento en el que me doy cuenta que no soy lo que buscas, tampoco lo que nadie busca y de no ser para ti.
Estoy cansado de mentiras y de trabas.
Aquellas que me pones cuando no admites que no quieres hablar contigo.
Estoy cansado de que te calles y no me digas que no me quieres aquí.
Estoy cansado de que no contestes mis mensajes.
Especialmente cuando necesito hablar contigo.
Estoy cansado de no cansarme de escribirte.
Esperando ver una pequeña respuesta.
Estoy cansado de intentar estar para ti...
Aún sabiendo que no quieres mi compañía.
Estoy cansado de molestarte.
Estoy cansado de que me ignores.
Estoy cansado de excusas y de ser el único que siente.
Y tu sabes a todo lo que me refiero.
Estoy cansado de que volvió a pasarme esto de querer sin que me quieran.
Siento que vivo en una ruleta, pero la suerte nunca está para mi.
Estoy cansado del mundo.
Pero no de ti.
Estoy cansado de no quererme...
Mi cariño lo deposité en ti.
Estoy cansado de mí.
Y de todo lo que no significo para ti.
Estoy cansado de no cansarme de pensar en ti.

martes, 5 de abril de 2016

Pequeña poesía: Pudimos

Pudimos ser una compañía mutua, adornada con besos.
Pudimos ser un trozo de paraíso en una habitación.
Pudimos ser algo más allá de lo imaginado.

Alguien pudo haber envidiado nuestra relación.

Es que...

Pudimos haber llegado más allá.
Pudimos ser más felices de lo que hemos sido nunca.

Pudimos ser tantas cosas que ya no podremos ser.

Quise decírtelo otras veces, quise hacerte feliz.

Esto pudo haber sido mejor de lo que imaginaste.

Pero simplemente no quisiste estar.

Ahora en algún futuro estaré viviendo con alguien, y ese alguien pudiste haber sido tú.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Síndrome de desconfianza

Creo saber cual es mi problema.
Creo saber cual es mi situación actual.
Supongo que es algo común en las personas.

Es normal tener miedo.

Cuando lo has dado todo.

Cuando cada persona se ha encargado de hacerte daño sin razón alguna.

Cuando las personas en las que confías se encargan de frenarte las ganas de seguir...

Comenzamos a tener miedo.

Quizás mi miedo sea mayor, soy alguien temeroso y aunque suene difícil de aceptar, también soy depresivo.

Ha sido una combinación un tanto explosiva como base.

Síndrome de desconfianza, aquel que surge cuando sientes que aquel que quieres te va a fallar.

Cuando no crees en una disculpa sincera.

Cuando sientes que todos son iguales a los demás.

Cuando no ves diferencia en quienes te hacen daño y quienes aún no han manifestado lo que te harán.

Cuando piensas que te harán daño cuando quizás estés equivocado.

Yo llamo a esto el síndrome de de desconfianza adquirido.

Adquirido porque fue debido a la base de todo lo que me ha pasado.

domingo, 6 de marzo de 2016

Día de clima y pensamiento lluvioso

Hoy desperté cerca de las 6:20am

Hay bastante fío, por suerte dormí con un jersey que me mantuvo abrigada. Una luz gris se asoma por la ventana... Por lo visto está lloviendo.

Me levanté de la cama y me acerqué hasta la persiana, la levanté y dejé que la luz de un cielo gris y unas gotas de lluvia muy pesadas entraran en modo de visualización  decorando la vista y generando una lluvia de pensamientos tristes hacia mi.

Creo que ha sido el resultado de todos los problemas internos que he venido ocultando hasta el punto de explotar.

Nunca he sido una persona alegre.

Pero...

Últimamente he estado más triste de lo normal.

He sentido que nada en mi vida ha tenido algún sentido, que en serio soy de esas personas que nacen para hacerlo todo mal.

Que nadie necesita, nadie ama, nadie extraña ni nadie se da cuenta de que están.

Pero bueno, esta sensación ha aumentado sólo este día.

Todos tenemos estos días.

Días en los que nos sentimos más mal que el resto.

Días en los que he estado tan triste como para querer no haber nacido...

Hoy es un día de esos.

De esos días en los que me pregunto;

¿Por qué fui el espermatozoide más rápido?
¿Acaso mi única virtud ha sido ser el espermatozoide más veloz?

Pienso que quizas no debí haber llegado de primero, no era el mejor o el más calificado para tener una vida. Sólo soy  yo... Una perdida de oxígeno.

Quizás si algún otro espermatozoide hubiese llegado antes que yo, mis padres estarían más orgullosos.

Pero no se pudo, me tocó nacer a mi.

De pronto sonó la alarma de mi teléfono, era hora de arrancar el día.

Me levanté a ponerme mi peluca que estaba cerca del armario y a ponerme unos tenis y unos jeans.

Los días de quimioterapia siempre se me hacen difíciles.