domingo, 6 de marzo de 2016

Día de clima y pensamiento lluvioso

Hoy desperté cerca de las 6:20am

Hay bastante fío, por suerte dormí con un jersey que me mantuvo abrigada. Una luz gris se asoma por la ventana... Por lo visto está lloviendo.

Me levanté de la cama y me acerqué hasta la persiana, la levanté y dejé que la luz de un cielo gris y unas gotas de lluvia muy pesadas entraran en modo de visualización  decorando la vista y generando una lluvia de pensamientos tristes hacia mi.

Creo que ha sido el resultado de todos los problemas internos que he venido ocultando hasta el punto de explotar.

Nunca he sido una persona alegre.

Pero...

Últimamente he estado más triste de lo normal.

He sentido que nada en mi vida ha tenido algún sentido, que en serio soy de esas personas que nacen para hacerlo todo mal.

Que nadie necesita, nadie ama, nadie extraña ni nadie se da cuenta de que están.

Pero bueno, esta sensación ha aumentado sólo este día.

Todos tenemos estos días.

Días en los que nos sentimos más mal que el resto.

Días en los que he estado tan triste como para querer no haber nacido...

Hoy es un día de esos.

De esos días en los que me pregunto;

¿Por qué fui el espermatozoide más rápido?
¿Acaso mi única virtud ha sido ser el espermatozoide más veloz?

Pienso que quizas no debí haber llegado de primero, no era el mejor o el más calificado para tener una vida. Sólo soy  yo... Una perdida de oxígeno.

Quizás si algún otro espermatozoide hubiese llegado antes que yo, mis padres estarían más orgullosos.

Pero no se pudo, me tocó nacer a mi.

De pronto sonó la alarma de mi teléfono, era hora de arrancar el día.

Me levanté a ponerme mi peluca que estaba cerca del armario y a ponerme unos tenis y unos jeans.

Los días de quimioterapia siempre se me hacen difíciles.

lunes, 8 de febrero de 2016

Todo se ha ido.

Recuerdo que antes de conocerte había dejado mis vicios.

Mi único vicio actual eras tú.

Me gustaba tenerte cerca, encontrar el punto en el que nuestra compañía podía hacer que dos simples personas llenaran una habitación.

Tus labios eran mi mejor lugar para descansar.

Todo era tan mágico.

No entiendo como llegamos a estar en algo tan trágico.

Entre peleas nuestro mundo quedó infectado.

Las rosas se han marchitado, mis vicios han regresado.

Tus gritos han aumentado, tus vicios te han consumido.

Ya no somos vicios del uno al otro, somos una droga que no hace su efecto al consumidor. Hemos caido en la muerte de la relación.

De ser magia pasamos a una tragedia inaudita.

He intentado recordar el calor de tus labios mientras veo caer la ceniza de mis cigarros.

Siento la infección de nuestro mundo, ya nosotros dos no llenamos la habitación.

Todo ha estado tan cambiado.

Ya nuestros brazos entrelazados no son el mejor lugar para estar.

Ya no recuerdo ni como llorar.

¿El amor ha muerto?

No he querido pensarlo, entre lágrimas secas y gritos vivos es más difícil pensar.

Esto es tan trágico.

Hemos encontrado que la vida puede seguir aún estando muerta.

Es tan tarde para decir que podríamos buscar una solución.

La destrucción a nuestro mundo ha llegado a un punto que es insalvable.

Me destruí, te destruiste, nos destruimos.

Amor, nos hemos perdido.

No sé si aceptar el fin y la muerte de esto sirva de algo.

Me voy queriéndote pero con seguirdad en que esta relación está muerta, ninguno de los dos quiere salvarla.

Viendo cómo todo está en ruinas y ninguno busca solucionar nada.

Viviendo como ratas entre escombros, cuando ninguno de los dos somos roedores.

Amor, mereces algo mejor.

Amor, merezco algo mejor.

Es momento de irnos también.

Lamentablemente todo se ha ido.

viernes, 5 de febrero de 2016

Alguien me dijo...

Alguien me dijo que yo debía ser una mala persona...
Alguien que confunde crudas verdades con malas acciones.

Alguien me dijo que mis razones hablando de amor eran incorrectas. Ese alguien no conocía lo suficiente de amor.

Alguien me dijo que yo había sufrido demasiado y que alguien llegaría a mi vida a hacerme sentir mejor. No necesito a alguien más...

Alguien dijo que debía cambiar mi perspectiva de la vida. Alguien no sabe que los tercos no cambiamos de opinión.

Alguien me dijo que debía dejar de ser yo. Alguien no sabe que no debe ser el.

Alguien me dijo que ignorara las opiniones de los demás... Ese alguien era yo.

La vida me ha llevado a pensar que algunas cosas no valen la pena.

Que tampoco importa mucho lo que alguien te diga por tus opiniones con respecto al amor.

Creo que hemos sido bastante débiles y dependientes.

No es necesario tener a alguien a tu lado para ser feliz.

No es necesario tener a quien besar cada día, los besos no alimentan ni te mantienen sano, son sólo roces de labios acompañados de sensaciones comandadas por el cerebro.

No es necesario" hacer el amor", son simplemente uniones de sexo basadas en placer y necesidades de compañía.

La espina dorsal no se alimenta de sexo.

Para mi las relaciones son aquel pretexto para no sentirte solo.

Sentir ternura, besos, abrazos y cariño de alguien ajeno. Pero no vale de nada sentir esto por parte de alguien más, si no te amas a ti mismo.

Por eso es que decidí dejar de buscar amor. Decidí dejar de enfrascarme en esos sentimientos de necesidad hacia alguien que no nació pegado a mi lado, alguien que no es para mi.

Nadie es para nadie, no tenemos títulos de propiedad en las personas.

Por eso aprendí que debo estar solo.

Alguien me dijo que estaba equivocado.

Alguien me escuchó decir que en algún momento el aprendería a pensar como yo.

Aún no he conocido alguna relación que después de muchos años sean totalmente compatibles, que sean felices o no hayan caído en la monotonía. Todos caen, al tiempo se entiende que nadie es  una pieza fundamental del otro. Sólo son apegos y compañía.

Yo prefiero disfrutar mi soledad. No necesito a una pareja como pretexto para no sentirme solo.

No necesito ternura o cariño.

Sólo necesito mantener la única relación positiva existente en los seres humanos.

La relación con nosotros mismos.

En esa no necesitamos a alguien, no necesitamos ternura...

Ni "cariñitos".

Sólo necesitamos ser y aceptar a nosotros mismos.

Y si alguien pregunta quién les dijo sobre este fallo sobre el amor.

Digan que ese alguien fui yo.

martes, 2 de febrero de 2016

Uno... Dos... No podía haber un tres.

Estos eventos siempre son confusos, llenos de situaciones y lágrimas ocultas. Momentos que nadie conoce su situación exacta, pero muchos lo han vivido.

Caminé por la habitación y de pronto mi compañero me volteó lentamente dándome un papel, seguido de unas palabras...

"Esta hoja es la única pista que quedó de el..."

La tomé, y entre un suspiro sabiendo lo que venía... Comencé a leer aquello que parecía ser una carta.

"Uno era yo.

Otro era el.

De ser uno... Pasamos a ser dos.

Pero todo terminó, terminamos en unas gotas de cenizo y final de una no fantasía.

Sabía que el no sería bueno para mi.

Sé que el no es bueno para mi.

Pero no puedo evitarlo. No puedo soportarlo más.

No quiero aceptar que el se ha ido. No puedo soportar que me ha dejado.

Con el me perdía y no podía recordar quien era yo... Sólo podía recordar y saber quien era cuando estaba con el.

Ahora sin él, me he perdido a mi, y también perdí al ser que era cuando estaba con el.

Quisiera correr a el y preguntar...

¿Me quieres aún?

Pero eso no tendría ningún sentido.

Con el todo era siguiente al nivel de ser feliz.

Como flashes van cayendo mis recuerdos felices al estar con el.

Mis palabras salían solas, sus besos me alimentaban acompañado.

Ahora mis palabras quedan dentro, mis labios morirán de hambre solos, sólo lo quieren a el.

Fui tan feliz con el...

Pero así fue, así ya no es.

Quisiera tomar el teléfono y llamarlo.

Quisiera gritarle que venga y besarlo, unirme a el en un encuentro mágico en el que su piel y la mía se fusionasen en uno sólo.

Cantando con sus besos de melodía.

Cambiando nuestros sentidos, uniendo amor con sonrisas.

Malditas adicciones y necesidades.

De no ser por ellas no te habría perdido.

Ahora yo soy adicto a ti.

Y no puedo tenerte.

Ahora quiero partir a buscarte...

Cuanto me duele que hayas muerto."

Y luego de uno, dos inyectadoras, el joven que redactó la carta...

también había muerto.

Y así en Uno... Dos... No podía haber un tres.

A menos que ese tercero... Fuese un forense.

viernes, 22 de enero de 2016

El y yo

El y yo fuimos ese tipo de relaciones incumplidas que quizás no sean relaciones amorosas ni amistosas.

Sólo de esas relaciones que no tienen una definición base, de esas que sólo pueden definirse cómo un nosotros confuso.

Es tan clara cómo el agua y tan difícil de leer cómo un lenguaje desconocido.

No fuimos amigos, no fuimos pareja. Fuimos un proceso interrumpido de un amor que no pudo nacer.

Sólo porque el tenía miedo de quedar destruido, aunque los dos estábamos en ruinas.

Sólo nuestras cenizas estaban aprendiendo a confiar y a apreciar los sentimientos de cuerpos ajenos que empezaban a querer desde cero...

O por lo menos de mi parte así lo fue.

El ha detenido el proceso de conocerlo, de conocerme, de conocernos.

Fue como arrancar un bello capullo de rosa antes de verlo florecer...

Sólo por querer evitar que la flor quedase marchita.

El era un hombre con tanto miedo, yo era alguien que quería darle tanta seguridad.

Ambos éramos seres tan fríos, yo estaba dispuesto a crear calor.

A crear un lazo donde yo pudiese ser la pega para curar sus heridas.

Estaba mentalizandome a darle las piezas rotas de mi corazón para sólo completar el suyo.

Definitivamente no valió la pena.

Decidió partir y seguir adelante, decidió finalizar al seco todo aquello que comenzaba a sentir.

Decidió dejar mis labios secos y mi corazón desolado.

Decidió darme un adiós sin retroceder.

Y definitivamente se ha ido.

He hecho un testeo a mis pensamientos, a mis motivos obligatorios para aceptar su partida e indudablemente entrar a una verdad que se siente cómo las peores maneras de defraudarse... El y yo no existimos... Él se ha ido.

Pero que el se haya ido ha sido lo peor, la verdad es que lo peor es que si el decide volver, yo lo estaré esperando

Esperando con una seguridad casi absoluta de que no volverá.

Esperando sabiendo que el es feliz estando libre.

Esperando con la seguridad de saber que el nunca esperará por mi.

El y yo nunca existimos.

El y yo... Sólo seremos un "El" libre, y un" Yo" esperando por "El".

Aunque siendo sinceros... No sé por cuanto tiempo.

Espero no sea tanto...

Así sea la imposible idea de que el vuelva...

O que yo decida irme.

Nunca fuimos El y yo.

miércoles, 20 de enero de 2016

¿Intentar?

Intentaste continuar...

Intentaste seguir a mi lado, aún después de ser sincero conmigo y decirme que no veías un futuro en esto.

Intentaste sentirte vivo y avivar una llama que jamás ha estado viva en ti.

Sigo contigo esforzándome por darte esa visión que te hace falta, ese suspiro y sentimiento de amor que necesitas sentir para estar a gusto.

Intenté llegar a tu corazón.

He hecho hasta lo imposible por enamorarte, hasta tratar de introducirte todo aquello que siento por ti. Todo aquello bonito.

Intenté llenar de amor y calentar a ese corazón de tempano de hielo.

Pero tratando de llenarte a ti... Me estoy vaciando a mi. Vaciando porque te estoy dando todo el amor posible.

Todo el amor que quedaba en mí, luego de unos malos amores...

Intenté ser lo mejor y darlo todo, incluso te dí más de lo que podía dar nunca.

Pero resultaste ser otro más de la lista de agregados al desvalorizar sentimientos.

¿Intentar valió la pena?

Eres uno más en la lista de quienes habían roto mi corazón. Pero esta vez fuiste tú quien enamoró mi corazón m, lo rompió y se llevó las piezas.

Intentar es inútil.

Partiste pero tu cuerpo se quedó a mi lado. No quedó rastro vivo de aquel hombre que me hizo llevar su alma en mi ser, aquel hombre que me hizo sentir más allá de la piel.

Intentar no es finjir.

Ya no sientes nada por mi, y sigues a mi lado sólo por compañía.

Yo no quiero intentar más.

No quiero obligarte a que estés aquí.

Y aunque una parte de mi está triste y vacía, la otra parte me dice  que eso me pasa por entregarlo todo y confiar...

Confiar en el amor.... Una maldita arma de doble filo.

En cual debo creer?

En quien debo confiar?

O quizás deba dejarte ir, aunque eso implique quedarme sin sentimientos.

Pero...

¿Intentar?

viernes, 15 de enero de 2016

Espejismo color azul.

Te vi...

Te sentí

Te besé.

Nos besamos.

Fuiste una semana que me hizo sentir que estaba vivo. Que entre tanta parte muerta en mí, había una parte que seguía viva.

Fuiste las sonrisas que no había sentido en años, fuiste un amor acelerado y una pasión increíblemente desmedida, sin tomar riesgo de aquel grave error.

No somos nada, pero se sintió como un todo.

Fuimos una locura de pasión, una ternura infantil, una complicidad acelerada, fuimos un sueño casi irreal.

Fuiste un espejismo, un espejismo color azul.

Azul porque eres masculino, por tu cabello y por tu sentir.

Sentir que quizás sea frío como témpano de hielo, yo lo sentí cómo el más grande calor.

Espejismo porque creí tenerte y sólo fue imaginario.

No sé.

No tengo certeza si te tengo.

No tengo seguridad de que quieras estar a mi lado.

Es mejor pensar que eres un espejismo y te has ido de mi vida, quizás vueltas y luego te vayas.

O quizas vueltas y te quedes para siempre.

Quizás no vuelvas nunca...

En este momento verdaderamente no se si es mejor no pensar.

Sólo quiero apartarme y que te des cuenta que estás tomando una buena decisión al apartarte de mi.

No soy bueno ni para mi mismo, quizás por eso todos suelen dejarme.

No te diré nada, de igual manera tu corazón ya ha partido.

Tu corazón jamás estuvo junto a mi.

No quiero tu lástima.

No quiero que pienses que soy dulce y bueno.

No quiero que pienses en mi como si fuese alguien a quien no quieres hacerle daño.

Ni quiero tampoco que pienses mal de mi.

No se ni que quiero que pienses.

Sólo quiero tener alguna certeza de si estarás o si ya te fuiste.

Mi pequeño espejismo color azul.